viernes, 9 de diciembre de 2016


MARCO TEÓRICO QUE EVIDENCIE LAS PRINCIPALES ANTECEDENTES DEL PROBLEMA, TEORÍAS Y CONCEPTOS SOBRE EL TEMA.

Historia/ marco teórico
El SIDA Nunca se imaginaron los científicos que esa desconocida enfermedad se convertiría en una de las pandemias más letales que han azotado a la humanidad, causando en 30 años más de 60 millones de casos y 22 millones de muertes.
El virólogo Rafael Nájera, profesor emérito del Instituto de Salud Carlos III de España, trabajaba entonces en el grupo de vigilancia epidemiológica de la Organización Mundial de Salud (OMS).
Y recuerda cómo se dio a conocer la información sobre esa rara enfermedad que había brotado en Estados Unidos.
"En aquel momento se vio esto como una curiosidad epidemiológica, una cosa rara que nos llamó la atención", le dice el experto a BBC Mundo.
"No se sabía a qué se debía, si era infecciosa o si tenía que ver con alguna práctica ligada al uso de estimulante. Y rápidamente empezaron a aparecer descripciones de más casos". "Pero entonces no contábamos con los medios diagnósticos de determinación fácil por lo que todos los casos eran sospechosos".
En efecto, los informes de los primeros casos eran muy confusos, se pensaba que era un tipo de neumonía llamada entonces Pneumocistosis carinii. Y después se responsabilizó a un agente infeccioso conocido, un citomegalovirus. Poco a poco se fue haciendo claro que se trataba de un trastorno nunca antes visto que no era cáncer ni neumonía sino una enfermedad que se transmitía sexualmente y que estaba afectando gravemente el sistema inmune de las personas contagiadas. "En aquel momento se vio esto como una curiosidad epidemiológica, una cosa rara que nos llamó la atención" Dr. Rafael Nájera.
"Unos meses después, en 1984, el doctor Robert Gallo en Estados Unidos publicó varios estudios sobre el aislamiento de varios virus y sobre la correlación entre la presencia de anticuerpos en las personas afectadas por el retrovirus". En 1986 el retrovirus fue bautizado virus de inmunodeficiencia humana o VIH. Para entonces los médicos se empezaban a dar cuenta que desde el momento en que el virus entraba al organismo y un paciente comenzaba a presentar síntomas de SIDA podían pasar hasta 10 años.
Esto significó que muchas personas contagiadas, sin saberlo, habían estado propagando la enfermedad a miles de otras personas y esos a su vez a otras, y la infección ya se había propagado a millones en todo el mundo. Tras años de incertidumbre los epidemiólogos comenzaron a demostrar que el VIH podía transmitirse por relaciones sexuales heterosexuales, por una madre contagiada hacia su recién nacido, en transfusiones de sangre y con agujas contaminadas.
"Al principio como los casos se produjeron en homosexuales y hombres se desarrolló una homofobia monstruosa que hizo culpabilizar a los homosexuales y posteriormente a los usuarios de drogas por la enfermedad" Dr. Rafael Nájera. En muchas comunidades, sin embargo, había un enorme vacío de información y se vieron numerosos casos de médicos que se rehusaban a atender a sus pacientes por temores de contagiarse y de trabajadores de salud que se infectaron accidentalmente con agujas contaminadas.

La infección sigue presente en el mundo y todavía parecemos estar muy lejos de lograr una cura para este mal. Tal como señala el profesor Rafael Nájera, "en este último año se han publicado avances extraordinarios como la posibilidad de reducir la transmisión de la infección en pacientes que reciben tratamientos antirretrovirales".

REVISIÓN DE ANTECEDENTES
Resistencia a fármacos en pacientes en tratamiento antirretroviral:
El VIH es capaz de adquirir resistencia a cualquiera de los antirretrovirales en uso actual y que existen variantes virales que pueden presentar fenotipos resistentes a uno o varios fármacos (variantes resistentes), lo que a su vez puede afectar el resultado clínico del tratamiento (o respuesta terapéutica). A pesar de la disponibilidad de nuevos medicamentos y combinaciones, el asunto de la selección de variantes resistentes a los antirretrovirales continúa siendo un aspecto fundamental en el manejo de la infección por VIH, ya que se asocia al fracaso terapéutico y puede transmitirse de persona a persona, lo que tiene repercusiones clínicas y de salud pública, respectivamente. La eficacia a largo plazo del tratamiento antirretroviral depende de múltiples factores que incluyen, entre otros, el cumplimiento del paciente con el tratamiento, el nivel de toxicidad y los efectos adversos de los antirretrovirales, y la resistencia preexistente del VIH a los medicamentos que la componen. Datos recientes indican que en uno a dos años de iniciado el tratamiento antirretroviral de primera línea, el fracaso terapéutico ocurre en una proporción de 10 a 35 % de los pacientes, lo que hace necesario un cambio a un esquema subsecuente que tenga actividad antirretroviral plena y que garantice reinstaurar la supresión viral.


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