sábado, 10 de diciembre de 2016

Marco teórico

Antecedentes históricos del estrés.
El concepto de estrés fue introducido por primera vez en el ámbito de la salud por Hans Selye (1926). En la actualidad, es uno de los términos más utilizados. Partió de un concepto  físico haciendo referencia  a una fuerza o peso que debe soportar el cuerpo. Selye (1956), no hace referencia  al estímulo, peso o fuerza: sino  a la respuesta  del organismo ante el estrés. Utiliza el término estrés  para describir la suma de cambios inespecíficos  del organismo en respuesta a un estímulo o situación estimulante. El término se ha utilizado  con múltiples significados  y ha servido tanto para designar una respuesta del organismo, como para señalar los efectos producidos ante repetidas exposiciones a situaciones estresantes.
Estrés: en psicología y fisiología, se emplea con el sentido de sobrecarga impuesta en el  individuo creado por un estado de tensión originado por múltiples causas. (Exceso de responsabilidad familiar o laboral, agotamiento muscular y situación de peligro físico), los trabajadores de la vaca que ríe deben cumplir con una intensidad de horas, laborales bastante extensa donde se ve afectado, el tiempo para compartir con su familia y aparte de eso constantemente deben estar soportando el mal carácter de los clientes que llegan al establecimiento, por diferentes situaciones cotidiana.
Consecuencias del estrés.
Pero si el estrés es devastador para la salud de las personas, también puede poner en serios aprietos a las empresas. “Tener empleados estresados significa duplicar los días de baja de la plantilla”, alerta José María García, director de Capital Humano y Beneficios de Willis Towers Watson. Y no se trata únicamente de los síntomas físicos; a nivel emocional el trabajador también se ve seriamente afectado, lo que se traduce en una merma en su rendimiento. “Se modifica el estado de ánimo y el comportamiento. Incrementa la inseguridad y las dificultades para concentrarse o tomar decisiones”, indica Yolanda Erburu, directora ejecutiva de Comunicación, RSC y Fundación Sanitas. En la empresa alimentos ríe se presenta continuamente sobre todo en las temporadas de más fluidez constantes ausencias del personal o renuncias de varios empleados debido a dolores de cabeza, musculares, falta de sueño  o agotamiento físico.
Las relaciones humanas y las fricciones del día a día son una de las principales fuentes de esta afección, a los trabajadores  no se les permite el uso del celular por reglamento de la empresa pero continuamente llega algún familiar al establecimiento a buscarlos, pues como es de la única forma que pueden comunicarles algún suceso importante o noticia que haya ocurrido en la familia, este tipo de situación puede ser el detonante de una crisis. ¿Cómo se combate? "Por un lado, aprendiendo a gestionar los pensamientos generadores de ansiedad y reeducando los patrones de conducta, y, por otro, identificando los factores desencadenantes”, resume Antonio Gutiérrez. Inteligencia emocional, empatía, asertividad y una comunicación fluida formarían parte de esa receta básica anti estrés, ya que, insiste este experto, “el trabajo se gestiona mejor si se gestionan adecuadamente la emociones y los pensamientos”.
Factores del ámbito laboral que pueden incidir para que haya presencia de estrés en trabajadores, según Mario Timio (1983) son: la falta de sueño, falta de espacio en su ambiente laboral, mucha carga de trabajo, falta de apoyo por jefes o compañeros, demandas extrema por responsabilidades, tareas repetitivas y baja remuneración económica, etc. Son más los factores que señala este autor pero transcribí los que más,  afecta la comunidad de empleados de la vaca que ríe  pues a simple vista saltan a reducir, al preguntarle algún trabajador lo que más comenta  son estos factores, y esto en gran medida permite que el tema estrés sea un auge en la compañía.
Estrés y enfermedad:
Esta relación puede provocar desde síntomas específicos  de alguna enfermedad, hasta una patología que puede ser mental o fisiológica. Existen receptores que comunican  al cerebro dos tipos de mensajes: los positivos y los negativos: estos mensajes  son llevados  por distintos mensajeros  dependiendo de la situación que se está viviendo, mientras haya un equilibrio entre estos dos  tipos de mensajes todo funciona con normalidad. Cuando existe demasiado estrés, los mensajeros encargados de llevar señales positivas, comienzan a fallar y empiezan las enfermedades que afectan la salud del individuo.

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